Cómo confrontar con amor

Una confrontación es tener una conversación difícil, donde en la mayoría de los casos hay una carga emocional alta de una o ambas partes. Esa carga emocional mal manejada y las ganas de salir «victorioso» de la conversación es lo que genera peleas y rencores.

Una Confrontación mal gestionada, parte de una energía de: «Yo tengo la razón y tu no«. Este tipo de energía es divisiva. Nada más mira lo que sucede cuando las personas hablan de religión o política. No son los temas en si los que generan división, es la manera en que nos comunicamos sobre esos temas y la intensión o energía que transmitimos al hacerlo.

Cuando una persona constantemente está tratando de señalar que estás equivocado tu empiezas a perder confianza en esa persona, dejas de confiar en que el/ella te está honrando y tratando con respeto. Esto pasa incluso si la otra persona no dice literalmente la frase «estás equivocado» o «estás mal«, el solo hecho de estar diciendo siempre que el/ella «tiene la razón» implica que tu no la tienes, es decir, te dice indirectamente que tú estás equivocado.

En una confrontación mal manejada, lo único que quieren las partes es ser escuchadas, no están realmente interesadas en lo que se están diciendo mutuamente (contenido y significado)

¿Cómo tener una confrontación amorosa?

Una confrontación amorosa es tener una conversacion difícil con la intensión de terminar la conversación con la relación intacta. Esta intensión incluso se declarara abiertamente. Ejemplo: Al terminar esta conversación nuestra relación seguirá solida, vamos a llegar a un acuerdo, es importante que seamos capaces de terminar la conversación con un abrazo o tomados de la mano.

Pasos para una confrontación amorosa

  1. Preparación: Ésto debes hacerlo antes de la conversación con el otro, seguramente si vas a tener una confrontación es porque has estado sintiendo emociones desagradables, hay algo que te molesta y lo quieres comunicar. Para prepararte debes irte hacia adentro, es decir, mirarte a ti mismo para indagar si esa molestia tiene que ver con alguna mala interpretación o de pronto la situación te está metiendo el dedo en la llaga de una herida que no has trabajado. para esto debes:
    1. 1 Identificar tu estado emocional: ¡Permítete sentir las emociones! percibe las sensaciones en tu cuerpo, identifica, siente y nombra las emociones que estás sintiendo, esto ayuda a que las proceses más rápido y a activar tu corteza prefrontal del cerebro que te permite racionalizar la situación.
    2. 2 Calmar tus emociones: Date un tiempo para respirar profundo, inhalando y exhalando por la nariz lo más lento que puedas. Al poner la atención en el respirar profundo, vuelcas tu atención al momento presente, la respiración consciente y lenta activa el sistema parasimpático lo cual permite que puedas pensar con mayor claridad.
    3. 3 Racionalizar la situación: Ya con tus emociones en calma, trata de visualizar la situación que está ocurriendo como si fueras una tercera persona, salte de tu personaje y mira lo que está pasando como quien está observando una película. (en este punto puede pasar que te des cuenta de que estás reaccionado ante algo insignificante y te rías de ti mismo)
    4. 4 Probar varias perspectivas: Trata de ponerte en los zapatos de la otra persona y mirar la situación desde su perspectiva, trata de ver distintas razones por las cuales el otro actuó de esa manera, luego mira la situación desde tu propia perspectiva, esto te aportará entendimiento para que puedas ser más compasivo.
    5. 5 Escoger la perspectiva que te de más tranquilidad: Ahora que conoces varias perspectivas ¿cuál te hace sentir mejor?¿cuál te deja más tranquilo o empoderado? Quédate con esa perspectiva así no sea la que inicialmente tu tenías.

2. Tener la confrontación amorosa: Ya que has procesado tus emociones, visto distintas perspectivas y estás más calmado y comprensivo, vas a hablar con tu pareja o contraparte (porque esto puede servir para cualquier tipo de relación) siguiendo los siguientes pasos.

2.1. Busca un momento y lugar adecuados para tener la conversación.

  • Debe ser un momento en el que ambos estén tranquilos y serenos. No tengas la conversación después de un episodio estresante, cuando estén cansados o en medio de una pelea.
  • Busca un lugar neutro, cómodo y donde puedan hablar sin ser interrumpidos por terceros.
  • Plantea de entrada tu intensión de mantener la relación intacta y llegar a un acuerdo de ganancia mutua.

2.2. Honra y reconoce a la otra persona de manera auténtica diciendo 2 o 3 cosas que admiras o valoras de ella.
Usa su nombre (o cómo le dices de cariño) y haz declaraciones como:

  • Lo que más aprecio de ti es_______
  • Lo que más respeto de ti es_______
  • Admiro mucho de ti que_________

Lo que vas a decir a continuación es un requerimiento genuino. Aquí hay que tener mucho cuidado en no decir PERO o SIN EMBARGO después de las declaraciones de respeto y admiración. Porque si haces eso, borras todo lo que dijiste previamente y la persona solo se va a fijar en lo que viene a continuación.

2.3. Haz tu requerimiento sincero y genuino de forma amorosa.
Después de las 2 o 3 declaraciones de admiración y respeto, vas a decir aquello en que necesitas apoyo de la otra persona o lo que necesitas que esa persona cambie/ajuste.

Usa declaraciones como:

  • Necesito tu apoyo con________
  • Lo que funcionaría mejor para mi es que______
  • Podemos hacer un acuerdo para __________

Y si. Muchas veces nos cuesta decir palabras como “necesito tu ayuda/soporte” o sentimos que al decir palabras como “podemos hacer” estamos pidiendo permiso. Pero son justo esas palabras las que desmantelan la defensiva del otro, hacen que baje la guardia y esté más receptivo y dispuesto a colaborar.

2.4. Después de declarar tu necesidad o requerimiento, solamente esperas la respuesta de la otra persona, vas a escuchar atentamente su punto de vista, sus necesidades o preferencias, y juntos van a buscar un acuerdo gana-gana.

Recuerda que la intensión de esta confrontación amorosa es terminar la conversación con la relación intacta. Seguro no te sale perfecto en el primer intento, pero con la práctica consciente vas a lograrlo y esto traerá mucha armonía a tus relaciones.

Autora: Mónica Albarracín
Life Coach, instructora de meditación y fundadora de Antakarana

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